23 de septiembre, Día Mundial de la Construcción Sostenible. En este día RENOVA pone el foco en uno de los principales retos de los próximos años: mejorar la eficiencia energética del parque residencial existente.
Hablar de construcción sostenible no significa únicamente pensar en cómo deben construirse los nuevos edificios. Una parte fundamental del reto está en los millones de viviendas que ya existen y que seguirán formando parte de nuestras ciudades durante décadas.
La rehabilitación energética se ha convertido, por ello, en una de las prioridades de la política europea. La nueva Directiva europea de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD) establece una hoja de ruta para avanzar hacia un parque inmobiliario altamente eficiente y descarbonizado en 2050, con especial atención a los edificios con peor comportamiento energético.
En el ámbito residencial, los Estados miembros deberán adoptar medidas que permitan reducir en un 16% el consumo medio de energía primaria del parque de viviendas en 2030 respecto a 2020, aumentando este objetivo hasta el 20-22% en 2035.
Un reto especialmente relevante si tenemos en cuenta que el ritmo anual de renovación energética en Europa continúa situado en torno al 1%.
En RENOVA trabajamos precisamente sobre el parque residencial existente, mediante intervenciones dirigidas a mejorar la eficiencia energética de las viviendas, reducir su consumo y aumentar su confort. Soluciones como la mejora del aislamiento térmico, la sustitución de carpinterías o la incorporación de sistemas eficientes de climatización y aerotermia permiten transformar viviendas existentes y adaptarlas progresivamente a un escenario energético cada vez más exigente.
Porque construir de forma más sostenible también significa mejorar lo que ya tenemos.